
Hay días como estos en los que me siento como la protagonista de “Once Upon a time” y en los que creo haber comido demasiadas «manzanas acarameladas « en mi vida. Pero solo pensar que toda historia tiene un “happy ending”, me anima a seguir siendo parte de ella. Con tal, como siempre lo he dicho la felicidad está compuesta de pequeños momentos o detalles y estos abundan en estas historias.
Díganme, como no sentirme la protagonista del cuento si cual digna princesa de Disney en mi vida he besado a uno que otro sapo encantado, el mismo que luego de tan dulce beso en príncipe se convirtiera. (Aunque no necesariamente de esta princesa). También he besado (No puedo ocultarlo) por lo menos par de príncipes que al poco tiempo se tornaron en tremendos Sapos. (Típico de los tiempos modernos, ni Disney se lo hubiese imaginado).
Al igual que en los cuentos de hadas, algunas veces me he sorprendido cantando en algún parque cercano (A falta de Bosque) y si bien ningún pajarillo se posó en mi hombro ni se animó a cantar conmigo, me imagino que se debe a que no soy muy entonada o fácil PINK no forma parte de su repertorio. Pero de que en algún árbol lejano, cual público cautivo de mis alaridos, se encontraban, se encontraban, ¡Puedo asegurarlo!
También debo decir que si bien en mis días de desgracia, no habré sido rescatada por 7 enanos, los cuales me rindieron pleitesía (by the way el sueño de muchas), he sido bien acobijada por buenos amigos, los cuales siempre tienden una mano, puño, hombro, café, chilcano a la vena, kleenex o lo que pudiera requerir, dependiendo de la magnitud del acontecimiento o debo decir del fenecido (llámese mortal, sapo, pseudo príncipe, animal, u otras especies).
No es que tenga complejo de Blanca Nieves moderna, pues disto mucho de serlo y los que me conocen lo saben (Prueba 1: la cocina no es muy fuerte ni las tareas caseras). Pero digan lo que digan, la vida se parece mucho a esos cuentos aunque no necesariamente de hadas, con encantamientos, tremendos “Animales” que hablan, sueños, días felices y algunas brujas de hielo, con manzanas y risa horrorosa al acecho. Pero eso si , no pretendan encontrar en ella, príncipes en caballo blanco dispuestos a rescatarnos de algún furioso dragón. (Aunque algunos machos que se respetan, se enfunden en sendas armaduras y traten de ahuyentarnos alguno que otro galán o sapo en potencia).
Habrá muchas veces en que Tú (como Yo hoy) te sientas protagonista de esta historia que es la vida, solo depende de ti y como la afrontes, en cual tipo de historia se convierta : Si en una de acción, terror, comedia, auto superación, dramón, novela rosa (que aburrido) o uno donde todos a pesar de que no salga el arcoíris, bailen al ritmo de una pegajosa canción.
Nadie dijo que las princesas tenían que ser superpoderosas y mucho menos nos advirtieron de su fragilidad pero hasta Disney en los últimos tiempos entendió que podíamos ser una mezcla de dulzura con la fortaleza de una guerrera (sino mira el caso de Mulan).
Recuérdalo solo depende de ti y de las ganas que le pongas, los demás son solo actores secundarios y encima mal pagados. Solo Tú puedes crear de un drama, una mágica historia llena de lecciones y sueños a cumplir , donde no hay espacio para lamentaciones, donde Tú y no los «extras» , establece los limites, pone las condiciones. Donde tu felicidad y tu tranquilidad no se negocia y en la que Tú y Solo TÚ puede escribir el final de la historia.
Vamos princesa moderna nadie dijo que seria fácil, hasta en los cuentos de Disney existieron hermanastras mete cabes; brujas y hechiceros, lobos, ogros y villanos, alguno que otro príncipe embustero, sapos encantados y sapos de Pantano. No por ello la princesa abandona sus sueños y mucho menos deja que otros lo vivan por ella.
En la vida real Tú eres la protagonista y escritora de la obra, solo Tú eres responsable de escribir el final de la historia que tú y solo tú desees vivir.
